El abuso sexual a menores puede definirse como la actividad encaminada a proporcionar placer sexual, estimulación o gratificación sexual a un adulto, que utiliza para ello a un/a niño/a, aprovechando su situación de superioridad. Se considera igualmente que existe abuso sexual cuando se dan las circunstancias de asimetría: de edad entre víctima y agresor, de poder, cuando el abusador tiene algún tipo de autoridad con respecto a la víctima, de conocimientos o habilidades, cuando el que abusa utiliza su astucia y habilidades de manipulación, y de gratificación, cuando se presiona al niño/a de forma sutil (regalos, viajes, etc.) para que consienta el abuso. Aunque hay disparidad en las estimaciones, podemos decir que en torno al 20% de las mujeres y al 5-10% de los varones han sufrido abusos sexuales durante su infancia y/o adolescencia. Atendiendo al tipo de abuso, el intrafamiliar suele padecerlo en mayor proporción las niñas, mientras que el abuso extrafamiliar lo sufren con m...